El mercado de las consolas de bolsillo vive un momento dorado y ASUS, en alianza con Microsoft, quiere reclamar su espacio. La compañía ha anunciado oficialmente la ROG Xbox Ally, un dispositivo que llega en dos configuraciones —Ally y Ally X— con la promesa de llevar el ecosistema Xbox y toda la potencia de Windows 11 al terreno portátil.
El lanzamiento, fijado para el 16 de octubre de 2025, abre una nueva etapa en la competencia con la Steam Deck de Valve y la Legion Go de Lenovo, modelos que han marcado tendencia en este segmento. Las reservas ya están abiertas en España y otros mercados, y todo apunta a que la disponibilidad inicial será limitada.
Dos versiones, mismo concepto
La familia ROG Xbox Ally se estrena con dos variantes:
- ROG Xbox Ally (modelo estándar): monta un chip AMD Ryzen Z2 A (4 núcleos/8 hilos), pantalla IPS táctil de 7 pulgadas FHD a 120 Hz, 16 GB de memoria LPDDR5X y SSD de 512 GB. Pesa 670 gramos, integra una batería de 60 Wh y tendrá un precio oficial de 599 euros.
- ROG Xbox Ally X (versión avanzada): apuesta por el nuevo procesador AMD Ryzen AI Z2 Extreme, mantiene la misma pantalla de 7” a 120 Hz, pero sube la apuesta con 24 GB de RAM y 1 TB de SSD. Aumenta la batería hasta 80 Wh (a costa de llegar a 715 gramos de peso) y se situará en 899 euros.
Ambos modelos ejecutan Windows 11, incluyen una capa especial con “modo portátil” y acceso directo a la interfaz de Xbox, y serán compatibles con Game Pass, Steam, Epic, GOG y servicios de juego en la nube. Un detalle polémico: no incluyen cargador en la caja, y se recomienda adquirir uno de 65W o superior.

Luces: lo que enamora en las primeras pruebas
- Diseño y ergonomía: el trabajo de ASUS se nota. Los agarres y la disposición de botones inspirados en los mandos de Xbox han sido muy bien valorados por los medios que ya lo han probado.
- Pantalla de nivel: con 500 nits de brillo y 120 Hz, ofrece fluidez y buena visibilidad, algo que se aprecia tanto en juegos exigentes como en streaming.
- Potencia en el modelo X: los 24 GB de RAM y el nuevo chip de AMD elevan la experiencia, permitiendo correr títulos más pesados con mayor estabilidad térmica.
- Versatilidad absoluta: al llevar Windows 11, el usuario no está limitado a un único ecosistema. Se puede jugar en local, en la nube, o incluso usarla como un mini-PC.
- Autonomía mejorada: la Ally X promete duplicar la duración de batería frente al modelo base en juegos menos exigentes, un salto clave para sesiones largas.




Sombras: lo que aún genera dudas
- Precio elevado: con 599 y 899 euros de salida, ASUS entra en un rango de mercado en el que los jugadores compararán directamente con alternativas ya consolidadas.
- Peso considerable: entre 670 y 715 gramos, no es precisamente ligera para largos viajes o uso continuado en manos.
- Gestión térmica pendiente: aunque las primeras pruebas son positivas, el reto de disipar calor en un chasis tan pequeño sigue sobre la mesa.
- Autonomía real en juegos AAA: los títulos más demandantes siguen drenando batería rápidamente, lo que limita la portabilidad.
- Windows 11, un arma de doble filo: su flexibilidad es una ventaja, pero no ofrece la simplicidad plug-and-play de una Steam Deck.
Opinión: ¿un salto adelante o un riesgo calculado?
La ROG Xbox Ally marca un movimiento ambicioso. ASUS y Microsoft apuestan por un híbrido que se acerca más al PC portátil de alto rendimiento que a una consola dedicada. Para los jugadores que buscan libertad absoluta —Game Pass, Steam, cloud gaming—, es una propuesta muy atractiva.
Sin embargo, el precio, la autonomía y la curva de uso de Windows pueden hacer que no todos vean en ella el sustituto perfecto de una consola portátil clásica. La Ally estándar puede quedarse corta en potencia para los que busquen experiencias AAA al máximo, mientras que la Ally X será el terreno de los entusiastas dispuestos a pagar más por prestaciones top.
Competidores y perspectiva
- Frente a Steam Deck, la ROG Xbox Ally brilla en pantalla y potencia, pero pierde en precio y en optimización de software.
- Frente a Legion Go, la versión X se sitúa en un terreno muy competitivo por RAM y batería, aunque otras propuestas destacan por modularidad o accesorios.
Disponibilidad y compra
La ROG Xbox Ally se podrá adquirir en la tienda oficial de Xbox, Asus, y grandes retailers como Amazon, Fnac, Mediamarkt o El Corte Inglés. El precio está fijado por el fabricante, por lo que no se esperan diferencias entre distribuidores: 599 euros para la versión básica y 899 euros para la X.Otra opción interesante es PcComponentes.
Ya depende de tus preferencias y de si tienes tarjetas de socios o fidelización como la de Fnac.
Preguntas frecuentes
¿Es compatible con Xbox Game Pass?
Sí. La ROG Xbox Ally integra Game Pass de forma nativa, permitiendo instalar juegos en el SSD o jugarlos en la nube con Xbox Cloud Gaming.
¿Puedo usar Steam, Epic Games o GOG?
Sí. Al llevar Windows 11, puedes instalar cualquier plataforma de PC: Steam, Epic, GOG, Battle.net, Ubisoft Connect, etc.
¿Se pueden instalar juegos ya comprados en PC?
Por supuesto. Solo necesitas iniciar sesión en tu cuenta de Steam, Epic o la tienda correspondiente y descargar tus juegos.
¿Qué tal funciona el streaming en la nube?
El rendimiento con Xbox Cloud Gaming es bueno siempre que la conexión WiFi sea estable. La calidad depende más de la red que del hardware.
¿Puedo hacer streaming local desde mi Xbox o PC?
Sí. Puedes retransmitir los juegos de tu Xbox Series X/S o usar apps como Steam Remote Play y Moonlight para jugar a distancia desde tu PC.
¿Admite programas que no son juegos?
Sí. Es un PC completo con Windows 11, así que permite instalar navegadores, Discord, aplicaciones de edición o cualquier software compatible.
¿Funciona con emuladores retro?
Sí. Puedes instalar emuladores de consolas clásicas e incluso sistemas más recientes, siempre que el hardware lo soporte.
Conclusión
ASUS y Microsoft han puesto sobre la mesa un dispositivo que quiere marcar un antes y un después en el gaming portátil. Si la experiencia de software y la gestión térmica cumplen, la ROG Xbox Ally puede convertirse en una referencia en el sector. Si no, corre el riesgo de quedar como un producto de nicho para entusiastas.











